Lenguaje floral del crisantemo en torno a la muerte

Crisantemo
"Crisantemo" by Ignacio Díez is licensed under CC BY 2.0
Flor frondosa y llamativa, su significado etimológico proviene de la Antigua Grecia, donde “Chrys” significaba “oro” y de “Antemión”, que significaba “flor”. Por lo tanto, significa "Flor de Oro". Esto se debe a que sus primeras variedades eran de ese color. También se le conoce con el nombre "chü", que suena igual que a "esperar" o "permanecer", induciendo a la reflexión expresada en la lírica de "Al resplandor de mi pequeña lámpara, oh amarillos crisantemos, os habéis puesto intensamente pálidos" o "En tardío esplendor florecen los crisantemos".
El crisantemo es muy preciado en Asia Oriental. En Japón es el emblema nacional y perpetuidad de la familia imperial, de la longevidad y eternidad. En China simboliza el otoño, la felicidad y larga vida, mientras que en Europa representa la cosecha. La disposición radial de sus pétalos le otorgó simbolismo solar.
Es usual encontrar esta bella flor en los sepulcros durante el Día de Todos los Santos, siendo también una muestra de respeto y homenaje en los funerales. En estos casos, la tonalidad destacable es la violeta.
En el lenguaje floral expresa que "ningún amor será comparable al nuestro". Sin embargo, sus significados varían según sus tonalidades:
• CRISANTEMO AMARILLO: Amor rechazado.
• CRISANTEMO AZUL: El amor se acabó, ruptura superada.
• CRISANTEMO BLANCO: Dolor profundo ante una ruptura amorosa.
• CRISANTEMO NARANJA: Sentimiento de amor delicado.
• CRISANTEMO ROJO: Te amo intensamente.
• CRISANTEMO ROSA: Fragilidad de una relación amorosa.
• CRISANTEMO VIOLETA: Dolor profundo e insoportable ante la pérdida del ser amado.
Texto tomado de @Muertecultura

Flores del Coronel no tiene quien le escriba


Mientras esperaba... el coronel experimentó la sensación de que nacían hongos y lirios venenosos en sus tripas. (7)

En la pared opuesta a la del reloj, el cuadro de una mujer entre tules rodeada de amorines en una barca cargada de rosas. (10)

Hasta donde alcanzaba su vista el pueblo estaba tapizado de flores. Sentadas a la puerta de las casas las mujeres de negro esperaban el entierro. (14)

Lo primero que percibió fue el olor de muchas flores diferentes. Después empezó el calor (15)

Cuando levantó la cabeza para buscar el aire por encima de los gritos vio la caja tapada dando tumbos hacia la puerta por una pendiente de flores que se despedazaban contra las paredes. Sudó. (16)

Los almendros de la plaza soltaban sus últimas hojas podridas. (26)

En la cama era un vacío. Ahora, moviéndose entre los tiestos de helechos y begonias, su presencia desbordaba la casa. (31)

El sol maduró. Pero ella no lo vio agonizar sobre las begonias. (35)

Por último se lavó la cabeza con agua de alhucema, esperó a que secara, y se enrolló el cabello en la nuca en dos vueltas sostenidas con una peineta. (39)

fotografía: René Mayorga

Flores de Opio en las Nubes (III)

Urapanes por marcotruiz
Alabimbobao
el último partido de fútbol entre los claveles rojos y el viento frío de la tarde arbitrado por ese olor a yo no sé trip trip trip (94)
Los días olían a diesel con durazno
Sus cuerpos se llenaban de hojas secas y del olor de los urapanes. (95)
El día que Marciana se volvió definitivamente loca de remate fue en el gran derby, sábado en la tarde, nubes blancas, cielo azul, mujeres oliendo a Heineken, a perfume de rosas, a tabaco negro. (98)
Las mujeres olían a rosas y sus palabras se iban con el viento, con el humo azul de los cigarrillos. (99)
Sintió que el aire olía a Brandy, que Dios había regado brandy con begonias sobre las nubes, sobre los árboles, sobre su cuerpo lleno de pecas.(99)
Aparecía todos los viernes con un ramo de flores y chocolates. Todo parecía indicar que a todos los locos de ese sanatorio les gustaba el chocolate. (105)
Este último la estrujó entre sus brazos, cerca de su sudor, cerca del jardín escandaloso que llevaba estampado en la camisa de algodón. (105)
Entonces fijó su mirada en la camisa de flores tropicales de Alain y hacia allí llevó el filo del cuchillo. Pacientemente cortó una flor de la camisa de Alain. Una victoria regia para ser exactos. Y se largó feliz con su flor. (106)
-Oye preciosa, toma esta victoria regia para que la observes toda la noche mientras te deprimes viendo una lluvia de idiotas-.(106)
Whisky
Whisky es pasar los días con un poco de flores diminutas que se marchitan en la mitad del jardín sangriento que llevamos sembrado en la mitad de los huesos, be happy no worry, qué cosa tan jodida trip trip trip, vamos o no vamos. (116)
Ruta 34A Meissen
y nos pusimos con Amarilla a contar los urapanes, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete (122)
Amarilla me dijo que los árboles le recordaban la niñez. Que cuando era niña siempre contaba todos los árboles y que los que tenían aves en sus ramas contaban por dos y me dijo muñeco vamos a contar urapanes, claro muñeca contemos, uno, dos, tres, cuatro, cinco urapanes. (122)
A las seis de la mañana estábamos por la 80 y ya no había urapanes.(125)
Miré de nuevo hacia la ciudad. Me acordé de mamá. Debía estar llorando metida en la mitad de una manta blanca cerca de las flores. Debía estar regando las plantas del antejardín antes de que llegara la enorme nube de ceniza. (134)
Jirafas con Leche
Había también algunas fotos de las fiestas famosas que hacía Alain. En una se veía a Marciana totalmente ebria alzándose una falda rosada estampada con florecitas amarillas de yo no fui.(135)
Me vestí y fui al hospital. Llevé unas flores. Entré a la habitación 208. Régine estaba pálida. (137)
Me dijo que había soñado con una avenida llena de flores de nitrógeno que quedaba en una ciudad de edificios blancos y cielo azul.(138)

Fragmentos tomados de:
Chaparro M., R. (1992). Opio en las Nubes. Bogotá: Fondo Nacional de Cultura. 141 p.
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